lunes, 11 de enero de 2010

LA GANANCIA SECUNDARIA








Enfermar no siempre es algo malo; por lo menos, no tan malo como muchos suponemos. A veces, estar enfermo trae de la mano un conjunto de beneficios que no existen cuando estamos sanos. Uno de los beneficios más conocidos que aporta la enfermedad es el incremento en la atención y cariño que recibimos durante el proceso convaleciente.

Otro posible beneficio significativo, compatible con el anterior, puede ser la supresión temporal de nuestras obligaciones respecto al mundo. Por su parte, la sociedad en general y nuestras personas más cercanas en particular, los otros, atenúan su presión ante esta situación conocidamente temporal. Al menos, este es el pacto tácito.

Toda esta lógica, social y personal, se desgrana en el momento en el que caemos enfermos. Sin embargo, podemos hacernos las siguientes preguntas:

¿Qué ocurre cuando sólo en este tipo de situaciones recibimos atención y cariño?
¿Qué ocurre cuando sólo en este tipo de situaciones el mundo deja de ser hostil?
¿Qué ocurre cuando sólo en este tipo de situaciones el balance entre entre el debe y el haber es positivo?

La respuesta a estas preguntas es la siguiente:

En estos casos, la enfermedad se convierte en un estado al que aspiramos, que mantenemos y del que evitamos salir. Esta es la ganancia secundaria de la enfermedad. Una actitud que puede ser más o menos consciente, más o menos inconsciente, pero que es el corolario lógico a una situación personal. Esta es la sencilla pero potente explicación del por qué, en muchas ocasiones caemos enfermos, por qué se prolonga una enfermedad o por qué evitamos cualquier situación que insinúe una mínima mejoría: simplemente, nos sentimos mejor así.

Esta es una paradójica situación de la que es posible salir aunque la empresa no sea fácil ni rápida. Salir de esta tautología pasa por darnos cuenta de esta situación y adquirir los recursos personales que nos permita cambiar el contexto que lo ha ocasionado.

Cambiar es posible.

8 comentarios:

  1. Hola buenas noches, he leido este apartado acerca de la ganancia secundaria, y me a parecido correcta la información, pero creo que le faltaria agregar, los mecanismos defensivos que mantienen la conducta o comportamiento del sintoma de un paciente.

    Sustento esto debido a que, los pacientes tienen un modus operante de su sintoma, y por cierto cada uno es diferente en su modo narrativo.

    Y esto llega a darnos un modo de compulsión a la repetición, algo así parecido a "hacer más de lo mismo" Paul Watzlawick.

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  2. Muchas gracias por su lectura y comentario. He tratado de dar una visión didáctica de la problemática. Trato, a través de este medio, de expresar con palabras sencillas una realidad que suele estar empañada de un lenguaje complejo.

    Hasta otra ocasión.

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  3. hola
    ¿podría poner el texto en mi blog, citando fuente, enlazándola y cualquier otra condición? Aparte de sexo, toca temas relacionados con autoestima, celos, desarrollo personal...
    Gracias

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  4. Está muy interesante este articulo, gracias por compartirlo

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  5. Gracias por la información, quisiera que me dieran un consejo si he detectado este comportamiento en una persona con quien convivo y no le puedo decir de su error para no tener problemas. Cómo la hago reflexionar. Ya está fuera de peligro pero no se quiere volver a adaptar a la sociedad y despedirse de los beneficios que le dio su enfermedad.

    Gracias.

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  6. Hola, convivo con una persona que tiene este problema. Quisiera saber un consejo de cómo hacerla reflexionar sin ofenderla. Está muy apegada a los beneficios que le trajo su enfermedad pero afortunadamente ya está fuera de peligro.

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    1. Hola, María Isabel

      He leído tu comentario sobre el texto de la ganancia secundaria.

      Efectivamente, como dices, es un tema bastante delicado. Yo diría que el abordaje correcto y completo de este tipo de situaciones es doble.

      Vuestra conciencia de la situación os permitirá ver cuándo, y cuándo no, estáis consolidando la dificultad de esta persona con vuestra atención.

      Consecuencia de vuestra acertada gestión, es posible que esta persona buscara, finalmente, la atención del profesional adecuado.

      En cualquier caso, la ayuda de un psicólogo puede ser útil.

      Este es mi correo electrónico:
      banqueri@cop.es

      Gracias por leerme.

      Un saludo María Isabel.



      Joaquín Banqueri

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  7. Muy básica y acertada información fácil de comprender y digerir, este tema es fundamental en el tratamiento de las adicciones y como bien apuntan arriba en los comentarios también se debe considerar las defensas y su forma de operar, pero claro eso es para quién desea más información; muchas gracias por compartir.

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