martes, 28 de diciembre de 2010

ENTRE DOS FUEGOS












Estoy bien; sin embargo, acabo de sentir un leve incremento de la temperatura. No sé si el calor, que va en aumento, proviene de mi interior o de mi exterior.

Sin moverme de mi sitio, comienzo a sudar. La sensación de calor es más y más intensa. Comienza a ser desagradable.

En este mismo momento decido experimentar, conocer si el calor proviene de mi interior o de mi exterior. Decido moverme para salir de esta bochornosa situación y me dirijo hacia la derecha. Al moverme hacia el lado derecho he sentido una lengua de fuego lamiendo la parte exterior de mi hombro.

Me he quemado. Al moverme hacia la derecha me he quemado. Ya no hay duda al respecto: el calor que sentía provenía del exterior, concretamente de mi lado derecho. No lo sabía pero a mi derecha existe una fuente de calor intenso cuya cercanía me ha abrasado el brazo.

Inmediatamente, al sentir que me quemaba, he vuelto a la posición de partida. En este punto geográfico en el que estoy, aunque con mucho calor, no me quemo.

Pero el calor insiste y vuelve a ponerme a prueba. Asfixiado por la temperatura decido volver a moverme, pero esta vez hacia la izquierda. A los pocos segundos he vuelto a sentir otra lengua de fuego lamiendo la parte exterior del hombro que no estaba quemado.

Me he quemado. Me he vuelto a quemar.

Ahora puedo entender por qué sentía calor al principio. Dos potentes focos de calor, a derecha e izquierda, me custodiaban. No soy yo, es el exterior...

Por ahora, he decidido quedarme en el centro, entre los dos fuegos. Pasaré calor, sudaré y sufriré pero, al menos, no me quemaré. Es difícil pero ya me estoy acostumbrando.

Esperaré a que curen mis heridas, a que algún fuego se reduzca o disponga de agua para aliviar la propia sed y el calor. Es cuestión de tiempo. Ahora puedo entender. Cuando amaine el fuego comprenderé que otra forma de SER es posible.



A I

martes, 7 de diciembre de 2010

HACER UNA FOTO















Una pareja de novios se dirige hacia mi para pedirme que les haga una foto con su cámara digital (llevan tres días en Granada). Encuadro, hago 'click' y ya está. Esta foto forma parte del conjunto de fotografías de su viaje. Exactamente, la foto que acabo de hacer es la número 454. La tarjeta de memoria de la cámara es de 2G y todavía estarán en Granada dos días más. Es su tercer viaje juntos y todavía harán muchos más...

Dada esta alta tasa, no hay mucho tiempo para realizar una foto. Es nuestro acto, casi automático, a partir de una imagen que nos resulta grata o curiosa. Introducimos las fotos en la cámara a golpe de impulso sin que exista un proceso artístico que nos permita saborear el proceso de nuestra acción. En mi opinión, un tragar sin masticar, una conducta compulsiva de llenado y vaciado.
Probablemente, a partir de hoy, la tarjeta de memoria guardará 200 o 300 fotos más. Al final de su viaje habrán conseguido 500 o 600 fotografías que pasarán al disco duro de un ordenador para su 'revelado' virtual.Comentan a sus amigos el viaje y van a dedicar alguna tarde a compartir las fotografías.

Una tarde cualquiera comienzan su visionado. A partir de la fotografía 159 los ojos parpadean por primera vez para lubrificar la sequedad que produce la atención permanente. Desde la fotografía 303, el paso de las fotografías se ha acelerado a una velocidad de foto por segundo. A noventa fotos del final, el silencio se ha echo presente e incómodo. "Ya quedan menos", se dicen todos interiormente.

¿Cuántas veces veremos las fotos que hemos hecho? ¿Una?¿Dos? ¿Quizá tres? ¡Tres!

Hemos hecho un viaje pero observado la realidad indirectamente, a través de un visor. El afán de detener y detentar la realidad ha convertido la fotografía en una nueva forma de gula. Tener fotografías, capturar simbólicamente la realidad para que nos pertenezca, ejecutar una novedosa dimensión del tener, tragar de forma masiva la realidad para su absoluta detentación. Tener para Ser.

Por otra parte, salvo algunas fotos personales, ¡la mayoría de las imágenes ya están 'colgadas' en la red porque otros han coincidido anteriormente en la belleza o curiosidad que intentaban capturar!

¿Calidad o cantidad?


Otra forma de SER es posible